sábado, 16 de febrero de 2013

Málaga: una ciudad de Alta Costura




Los habitantes de la ciudad de Málaga estamos acostumbrados a convivir con sus contrastes. Es más, nos gustan y estamos adaptados a ellos como los olivos a las tierras altas y secas de sus montes.
No hay excusas para el aburrimiento y un evento acarrea otro, y una relación te invita a otra en el mismo momento de nacer.
El malagueño tiene una hospitalidad que se acrecienta con la curiosidad y un espíritu alegre y despierto que imprime en cada esquina de su ciudad y en cada una de sus costumbres y tradiciones.
Málaga no sólo despliega una geografía sorprendente sino que, además, posee un bagaje cultural digno de las ciudades más importantes del mundo.
En ella se recrean artistas de todos los niveles y de todas las inclinaciones culturales para exhibir sus obras ante un público generoso en aplausos y ávido de capacidades valientes.
Cuando se combinan la magnitud de su infraestructura y esas capacidades valientes que ostenta, surgen espectáculos de repercusión internacional y encomiables dimensiones como lo fue la Pasarela Larios Málaga Fashion Event, los pasados 14 y 15 de septiembre.
En un punto neurálgico de la ciudad, a través una de las calles céntricas más emblemáticas de Málaga y sobre una alfombra de trescientos metros, azul como el Mediterráneo que baña las costas de sus playas, diez prestigiosos diseñadores malagueños y siete firmas comerciales de la ciudad se dieron cita para desplegar su vertiente artística de tules, sedas y bordados ante una expectación sedienta de moda y espectáculo.

La noche se abría sobre la ciudad con los últimos hálitos del verano mientras a lo largo de la alfombra se dejaban admirar figuras femeninas muy altas y delgadas en trajes majestuosos, caricias de sedas estampadas, faldas vaporosas, cinturones de pedrería y gráciles bailarinas ornamentando con sus vuelos de ballet los espacios en los que se aderezaba el silencio con la expectación, a la espera de los siguientes pases en altísimos tacones de aguja y vestidos de escotes prominentes.
Hoy, algunos días después, las ocasiones buscadas me acercan a tres de los representantes de esta pasarela de moda, convertida en la más larga de Europa y a los sitios en donde residen, en armonía, el trabajo y las ilusiones, y en donde los sueños toman figuras de drapeados y bordados de inigualable hermosura; sitios en donde se olvidan las tempestades y siempre brilla el sol, en destellos de vigorosa belleza, sobre hilos de seda y lentejuelas.

Jesús Segado
Desde la puerta de su taller nos esperaba con una sonrisa en los labios que no abandonó en ningún momento, mientras nuestra curiosidad se adentraba en su día a día, ordenado y silencioso.
Su atelier lucía impecable. Nos recibió con una generosa timidez que, en el transcurso de los minutos, se hubo afianzado en confortabilidad, rayando el típico desparpajo verbal malagueño.
Jesús Segado es una persona de una transparencia extraordinaria y de una versatilidad creativa que lo lleva tanto a destacar con sus diseños de alta costura, sus increíbles bordados artesanales y sus faldas de infinitas capas con acabados de puntilla, como a pintar cuadros de maravillosos colores y tamaño, dispuestos para dejarte con el cuello en alto y la boca abierta durante largos minutos.
En su departamento de corte y costura lo acompaña Salvador. Los rayos de sol de la tarde se filtraban por la ventana iluminando el brillo natural del encaje que Salvador estaba cortando sobre la mesa de trabajo. Acercó tímidamente su cuerpo menudo hacia nosotros y nos endulzó con un abrazo cargado de suavidad y timidez.
Del pequeño “laboratorio” textil de Jesús Segado salen sus creaciones. Sus diseños cuelgan de la pared, esbozados con delgados trazos negros sobre papel blanco, enfatizando la delicadeza de sus líneas y la femineidad que caracteriza a sus colecciones.
Tiene un estilo elegante, de líneas exquisitas. Su colección fascina por la serenidad de sus diseños y la combinación del clasicismo que lo caracteriza, con detalles vanguardistas como tintados a mano, aplicaciones de mariposas, grandes lazos en los escotes o bordados increíbles en hombros y bajos.
Transformamos la tarde en nuestra pasarela personal y su talento y la afabilidad de su cercanía me he traído a casa, dentro del corazón, con la sincera gratitud hacia las situaciones que te regalan momentos inolvidables.
Jesús Segado es un diseñador malagueño excepcional, franco y espontáneo. Su sencillez hace grande su trabajo y sus trajes embelesaron, un años más, la pasarela más larga de Europa en Málaga.

Ángel Palazuelos
 
Entramos al atelier de Ángel Palazuelos intentando no importunar su agenda completa a destajo con sueños de bodas y eventos increíbles que cuentan con su invaluable asistencia.
Mi hijo Agustín tomó asiento cerca de mí y acomodó su cámara Nikon junto a él.
El diseñador se encontraba en su despacho, ultimando los detalles de una hermosa peineta que requería de toda su pericia y de la labor de sus manos, ágiles y precisas, para engalanarla con una mantilla negra.
Inmediatamente vernos, levantó la vista y se puso de pie.
Ángel Palazuelos es una persona gentil y serena; muy respetuoso con sus horarios y muy disciplinado en su rutina. Los compromisos que prometen la gratitud indiscutible de su clientela se lo exigen, después de todo.
Su atelier es amplio, con la estructura que caracteriza los pisos antiguos del centro de la ciudad, envuelto de manera impecable en la elegancia de su trabajo y de sus necesidades.
Ángel Palazuelos es nativo de Guinea pero lleva años radicado en Málaga, ciudad en donde lleva adelante, desde hace más de veinte años, su propia empresa de diseño.
Es muy perfeccionista a la hora de crear un modelo exclusivo para cada mujer, sabiendo que la personalidad de cada una le dictará el diseño sobre el que deberá basar su creación, elaborándolo de manera absolutamente artesanal.
Es fascinante observarlo trabajar, recuperando tejidos vintage de todos los rincones del mundo y creando una nueva e irrepetible creación con cada diseño.
Su desfile de esta Pasarela Larios 2012 nos ha dejado un hálito de descaro vanguardista. Ornamentado con detalles de piratería, al compás de música caribeña en vivo, Ángel Palazuelos, ha presentado lunares, faldas vaporosas, corpiños coloniales, rayas y plumas en diferentes colores, y ha dejado, una vez más, su sello único, como un estigma imborrable, en una ciudad rendida de manera incondicional a las sugerencias de su extraordinaria Alta Costura.

Montesco
Un diluvio otoñal nos llevó una mañana, a mi hijo Agustín con su cámara, y a mí con mi curiosidad, hasta el corazón del mundo barroco de Montesco, en el centro de la ciudad de Málaga.
Como buena amante de la literatura del siglo XIX, el desfile de Montesco en la Pasarela Larios del día 15 de septiembre me había dejado esa sed inquietante por conocer a los artistas que habían conseguido transportarme, con terciopelos, pedrería y vestidos de largas colas, a las páginas de mis libros donde la femineidad es una obligación y los tejidos son caricias cayendo sobre la piel, con designios inestimables de reina.
La enorme puerta de entrada al atelier de Montesco se abrió y mi expectación se colmó de creatividad y romanticismo.
Carlos Aguirre y Mario Camino llevan veinte años diseñando juntos las mejores galas para las mujeres de Málaga desde un atelier que es una joya en sí mismo: lámparas de cristales, elegantes antigüedades, alfombras prodigiosas y cortinados de exagerada belleza, para imprimir en sus colecciones una personalidad atiborrada de finas excentricidades y una dulce amabilidad que te envuelve con abrazos y sonrisas desde el primer momento en que te introduces en sus vidas.
Son absolutamente creativos y sus trajes llevan la característica de unas líneas ornamentadas con la libertad de un gusto exquisito por el lujo y las particularidades de un estilo que han sabido hacer único e irreemplazable, con bordados artesanales y flecos larguísimos, piedras de llamativos tamaños y brillos, estampados de ensueño y encajes que se ciñen a los escotes, combinados con sedas que se deslizan a lo largo de las líneas.
En una mañana de otoño, y con un diluvio que me supo a letras de siglos pasados, me he dejado embriagar por el romanticismo y por la magia barroca de Montesco, una familia de excelsas condiciones creativas quienes, junto a un grupo inestimable de empresarios de la ciudad de Málaga, han conseguido que la Pasarela Larios 2012 sea, un año más, lo que fue: un espectáculo digno de un sueño, con realidades de Alta Costura.

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